El enemigo número uno: los atascos
Si te quedas con una sola cosa: Saint-Denis se atasca, mañana y tarde. Evita entrar o salir de la ciudad hacia las 7-8:30 h y las 16-18 h, o admirarás el Barachois a paso de tortuga. Por suerte, dos vías salvan el día: la Nueva Carretera del Litoral (entre Saint-Denis y La Possession) y la route des Tamarins, la autovía que bordea el Oeste. En esos tramos, fluye; en el resto, levanta el pie. Para moverte por la ciudad, un utilitario sigue siendo lo más práctico; mira también nuestros vehículos en Saint-Denis.
Carreteras de los Altos: tómate tu tiempo
Aquí es donde muchos visitantes se tensan, sin razón una vez que conoces las reglas. La carretera de Cilaos y sus cientos de curvas, con sus túneles de un solo carril, se conduce con calma: anticipas, das un toque de claxon antes de las curvas ciegas y dejas pasar a los locales con prisa (se la saben de memoria). La misma lógica para subir al Maïdo o llegar al Volcán: esto no son carreras. Un vehículo con algo de empuje lo cambia todo en las subidas; de ahí el atractivo de un SUV o 4x4 si tus planes van cuesta arriba.
Tiempo cambiante (y la trampa del Volcán)
La Reunión son varios climas en una sola isla: el Este es a menudo lluvioso y frondoso, el Oeste seco y soleado. Al volante, eso significa que puedes «perseguir el sol», pero también que debes esperarte cualquier cosa en los Altos. El mar de nubes invade el Maïdo a media mañana (¡sal temprano!), y la carretera del Piton de la Fournaise puede incluso cerrarse con mal tiempo. Allí arriba hace fresco y la visibilidad cae rápido: lleva un jersey ligero y conduce con cuidado en la niebla.
Combustible, aparcamiento y la buena noticia
- Reposta antes de subir: las gasolineras escasean en los Altos.
- Sin peajes en La Reunión: eso es un regalo.
- El aparcamiento junto a las playas del Oeste (Ermitage, Boucan Canot) se llena rápido los fines de semana: llega pronto.
- El combustible tiene precio regulado, pero el consumo sube con las cuestas: inclúyelo en tu presupuesto.
Prioridad, radares y reglas que conviene conocer
Nada exótico, pero algunos recordatorios útiles. En las innumerables rotondas, la prioridad es de quien ya está dentro (viene por tu izquierda): reduce e incorpórate sin forzar. Los límites son los habituales (normalmente 110 km/h en autovías como la route des Tamarins, 50 en ciudad), con radares fijos en los grandes ejes: ninguna sorpresa si eres razonable. Cinturón obligatorio para todos, móvil en la mano prohibido, y tolerancia de alcohol muy baja: al volante, nada. Por último, guarda distancia con las motos, numerosas y a veces vivarachas.
Coger el ritmo local
Un último consejo, el más importante: paciencia y calma. Hay rotondas por todas partes, motos que se cuelan y, a veces, una conducción algo animada. Nada grave: anticipa, mantente cortés y todo irá bien. Y si aún no sabes qué vehículo elegir, te ayudamos en nuestra guía ¿Qué vehículo alquilar para visitar La Reunión?. Cuando estés listo, compara las ofertas de agencias locales verificadas en Tropiloc.